lunes, 3 de septiembre de 2012

Mitos sobre las borracheras y la resaca


Tomar dos cucharadas de aceite o un
yogurt antes de consumir alcohol no evita la embriaguez. Tampoco es
cierto que la resaca desaparezca bebiendo zumo de tomate o desayunando
cerveza. Y mucho menos corriendo para “sudar” las copas de más que hemos
ingerido, ya que más del 90% del alcohol que consumimos se metaboliza a
través del hígado.




Otra
errónea creencia popular consiste en afirmar quecada vez que bebemos
alcohol un puñado de neuronas muere. Científicos del Hospital de la
Universidad de Heildeberg estudiaron los efectos de dos vasos de vino en
el cerebro con un escáner y comprobaron que solo 6 minutos después de
beber nuestro cerebro empieza a consumir productos de la degradación del
alcohol en vez de glucosa y cambia su actividad, lo que explica que
perdamos reflejos o la desinhibición. Químicamente disminuyen sustancias
como la creatina, implicada en la obtención y gestión de energía, y la
colina, componente de la membrana celular. Pero al día siguiente todo
vuelve a la normalidad, lo que implica que los cambios son reversibles.


El
mismo estudio demostró que, en contra de lo que solemos pensar, no hay
diferencias en el cerebro de hombres y mujeres tras consumir la misma
cantidad de alcohol: a todos se nos sube por igual a la cabeza.

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